El aspirante a la Presidencia de la República por el Partido Anti-Corrupción (PAC), Salvador Nasralla atendió cortésmente la solicitud de PROCESO DIGITAL y nos respondió, como es fiel a su estilo, sin guardarse nada. El máximo líder del PAC, que la semana pasada inscribió su candidatura en el Tribunal Supremo Electoral (TSE), definió algunos aspectos de su vida privada, así como las razones por las cuales decidió buscar dirigir los destinos del país. La plática comenzó más o menos así:
¿Qué fue lo que lo impulsó a buscar la presidencia de la república?
La forma rápida en que se ha ido despilfarrando (agravando) la situación del país en todos los aspectos. Es esa la causa fundamental por la que ahora quiero ser presidente de Honduras.
¿Hubo alguien que lo convenció a tomar esta decisión o fue algo estrictamente personal?
Fue el clamor popular. La cantidad de personas, que siempre me han dicho que incursione en política, es considerable. Pero, comenzando este 2011, hubo demasiada gente que me lo pidió y al final lo hice por una decisión personal.
¿Cuántas personas trabajan directamente con el Partido Anti-Corrupción (PAC), que usted representa?
Mirá, en la recolección de firmas… te puedo decir que hubo muchísimas personas trabajando en ese sentido. De mi círculo cercano: hay aproximadamente unas 20 personas. Hondureños capaces y que nunca han estado nunca en política. Te puedo mencionar: Luis Redondo, Rafael Mejía Padilla, Rubén Navas, Ángela Ramírez, Sandy Triminio… entre otras.
¿Cuál ha sido la reacción de sus compañeros de trabajo y personal de Televicentro?
La gente con la que me miro todos los días en el canal están muy emocionados y me dicen que lo que se habla de mi persona en los medios de comunicación, pero la verdad, casi no tengo tiempo para hablar con todos ellos.
¿Económicamente cuánto ha invertido hasta hoy?
Aproximadamente, unos 140 mil lempiras, en cantidades iguales entre Luis Redondo y yo. Todo esto de nuestro patrimonio personal.
En caso de perder la presidencia en las elecciones de noviembre de 2013 ¿Volvería a tener aspiraciones presidenciales?
No, para nada. Estoy haciendo un único esfuerzo y lo hago para quedar bien con mi conciencia de haber criticado la situación y también haber intentado resolverla, si no se puede, Dios sabrá porque no se pudo.
¿Espera que le pongan trabas por el asunto de su soltería?
Yo no sé cuanta gente come con mi soltería. Soltero o casado, hay un millón 700 mil personas que no comen en este país.
¿Se casaría para cumplir con ese asunto?
Ni siquiera es un requisito. Así que no lo haría.
En el caso de convertirse en presidente del país ¿de qué puede estar tranquila la población?
Que no se va a malgastar ni un solo centavo del presupuesto general y que todo se invertirá en las necesidades más urgentes del país.
Se escucha muy bonito, pero ¿por qué habríamos de pensar que usted es diferente a todos los que han llegado a gobernar el país?
Porque yo no soy político como todos los que han llegado, ni el grupo de personas que me acompañan son políticos. Todos somos personas exitosas en los lugares donde estamos.
¿Da por un hecho que será el próximo en dirigir los destinos de Honduras?
Para nada. Ni siquiera somos partido político todavía. El Tribunal Supremo Electoral (TSE) tiene 140 días para aceptar o rechazar nuestra candidatura. Somos un grupo de personas que estamos haciendo las cosas de acuerdo a la ley y no damos por hecho nada. Eso sí, agradecemos que las encuestas nos pongan en el primer lugar gracias al respaldo popular.
Sabemos que será un camino difícil porque las personas que en este momento están usufructuando los dineros del Estado van a querer seguirlo haciendo.
En el hipotético caso de no lograr su inscripción como candidato a la presidencia ¿apelará la decisión?
Para la inscripción, cada requisito que nos pidió está debidamente completado. Más bien el Tribunal está muy contento con nosotros porque les estamos sugiriendo formas para que este organismo se ahorre grandes cantidades de dinero con respecto a las inscripciones de otros partidos.
Si sólo dos cosas pudiera hacer por Honduras ¿cuáles serían?
Darle trabajo a la gente y darles educación. Que todo mundo trabaje y todos los que estén en la edad de estudiar estudien.
Puntualmente ¿qué hará para fortalecer la Policía y el Ejército?
En la Policía hay que ver quienes realmente son policías honrados y hay que nombrar personas que estén capacitadas para el puesto. Hay que reforzar los lugares donde se necesite hacerlo y también tomar en cuenta la colaboración del ejército en ciertas áreas donde ellos tienen disponibilidad de tiempo pues ellos consumen presupuesto del Estado.
La idea es tener una fuerza policial que atienda las necesidades de la realidad actual.
Y con la Universidad Nacional ¿qué haría ingeniero Nasralla?
El problema de la Universidad es un problema de base. La Universidad recibe muchos estudiantes que no vienen preparados desde la primaria y la secundaria. Esto lo pude comprobar cuando fui catedrático de la facultad de Ciencias Económicas (1977-1984) y tengo entendido que en los últimos 27 años se ha acrecentado esa mediocridad. Tenemos que darnos cuenta que la educación actual en nuestro país es una mentira y que se necesitan cambios profundos en todo el sistema educativo nacional.
Usted se formó en Chile, que tiene uno de los modelos económicos más pujantes de América Latina. ¿Implementará un modelo parecido en caso de llegar a la presidencia?
Yo no digo que haya modelos económicos específicos. Podemos tomar lo mejor del modelo de los Estados Unidos, lo mejor de Chile, lo mejor de Europa… Cada país requiere de medidas que vayan de acuerdo con las características de su población o de la idiosincrasia de la gente. Más que eso, necesitamos personas que posterguen los intereses personales y le den prioridad a los intereses de la nación.
Conocemos que usted es una persona de carácter fuerte, pero ¿por qué lloró la última vez?
Soy una persona muy sensible más bien. La última vez que lloré de tristeza fue en la muerte de mi padre. También acostumbro a llorar de emoción. Si la semana pasada, nuestro compatriota Rolando Palacios hubiera logrado la medalla de oro para Honduras en los Juegos Panamericanos, capaz y hubiera llorado de alegría. Soy sensible aunque no lo parezca.
De lograr la presidencia ¿eliminaría la partida confidencial?
Si, por supuesto. Eso es algo que está en nuestro plan de acción política. Eliminaría la partida presidencial y promovería otra que elimine la partida del Congreso de la República.
También ha dicho que no daría chamba a amigos personales que no estén capacitados para ejercer el puesto.
Por supuesto. En estos días he recibido muchas llamadas de personas que están cerca o que algún día estuvieron cerca de mí y me dicen: ‘qué bueno que vas a llegar porque así nos vas a poder dar chamba…’
A todos ellos les advierto: Tienen chamba fija sí están por encima de otras personas que postulen al cargo. En mi familia, felizmente nadie necesita trabajo y personas que se pueda decir que son mis amigos íntimos, no tengo. No soy persona de amigos.
Hay un viejo dicho que 50 liberales y 50 nacionalistas es igual a 100 corruptos ¿usted lo cree?
No creo que sea el cien por ciento. Hay un minúsculo porcentaje de gente buena en todos los partidos, pero representan una parte muy pequeña.
En caso de llegar ¿Le aumentará el presupuesto a los deportes?
Esa es una de las medidas súper importantes que tomaremos. En la medida que se apoye el deporte disminuyen los índices de delincuencia.
Si le dan a escoger entre ganar la presidencia del país o que Honduras asista al mundial de Brasil 2014 ¿qué escogería?
Ganar la Presidencia de Honduras, porque el campeonato mundial es un accidente que se llega a consecuencia de un trabajo. La Presidencia es algo urgente para una persona honesta que quiere cambiar al país. No puede ser que en Honduras haya más muertes violentas que los países que están en guerra. Esos son índices que nos hablan de un gobierno fallido.
¿Se considera una persona soberbia y arrogante?
La soberbia y la arrogancia dependen de donde uno la mire. En las giras que hago por el interior del país con mi programa ‘X-0 da dinero’, se me acerca mucha gente humilde que me abraza y me pide que gobierne para ellos. ¿Cómo voy a ser soberbio con este tipo de gente?
Sin embargo, cuando veo la mala intención en cierto tipo de personajes, no queda de otra que defenderme. En Honduras hay mucha gente desubicada que busca dañarte, quizás para ellos sea arrogante.
¿La pena de muerte es opción para nuestro país?
Hay que respetar los derechos humanos, pero no critico a los que tienen esta solución extrema.
¿Trasladaría la capital política a San Pedro Sula?
Mira, no he pensado en eso. Sí, está claro que San Pedro Sula es el motor industrial del país. Obviamente hay que darle toda la importancia que merece la costa norte. Estoy convencido que el litoral atlántico tiene todo el potencial turístico por encima de la zona central y sur de Honduras, pero eso no implica cambiar la capital. Lo que hay que cambiar es el espíritu y la forma de ver la vida que tiene la gente de la capital.
¿Y qué hará con los más de un millón de hondureños que viven en Estados Unidos?
Le vamos a dar facilidades a los hondureños que viven en el extranjero para que vengan a nuestro país trayendo sus cosas. No sólo sus enseres personales, sino también si poseen una pequeña industria para que le produzcan al país y vivan con sus familias en su propio terruño.
¿Le falta algo para morir tranquilo?
Sinceramente, no me falta nada para morir tranquilo. Soy una persona realizada. He cumplido todo lo que he querido y he trabajado en lo que más me ha gustado, en los medios de comunicación. Nunca fracasé en mis programas, siempre tuve primer lugar de audiencias.
Quizás el no tener un hijo, aunque tampoco es una idea que me martiriza. Me rijo por principios cristianos y Dios sabe porque no le da ciertas cosas a uno.
¿Por qué vivimos en una cultura de dudas?
Por ignorancia. La gente siempre trata de ensuciar a las personas. A mí nadie me puede acusar que le hice daño a una mujer, o que le robe a alguien, o que estafé a alguien. Entonces la gente dice: ‘a este jodido le va bien con las mujeres, en el trabajo, es conocido… ¿qué puedo decir de él?’
Entonces inventan cosas y dicen: ‘es homosexual’. Otros dicen: ’es bisexual’. Y así te denigran.
¿A usted le afecta ese tipo de críticas?
Para nada. Soy una persona de sólida formación de hogar. Hasta el día de hoy vivo con mi madre. No tengo problemas con nadie y puedo ver a la cara a las personas y saber cuando me quieren hacer daño.
